domingo, septiembre 17, 2006

No han triunfado

Como hace ya bastante rato que no ejercito esto de sentarme a escribir para que lo lea alguien mas y que también le guste, que es les pido paciencia y algo de perdón de antemano.
Resulta que hoy se me juntan un par de ideas en la cabeza que me gustaría desarrollar juntas. Por un lado se me viene el recuerdo de la tristeza noche de los lápices, y me lleva a pensar en que tan bien armado tenían los planes los militares, que incluso pensaron en buscar cualquier excusa para matar y torturara a los adolescentes pensantes de aquel entonces.
Y esto me lleva un poco a pensar en los adolescentes que nosotros vemos todos los sábados en nuestros grupos, esos Caminantes que podrían haber estado encerrados y siendo torturados, de haber vivido en el tiempo equivocado. Y en lugar de eso, ellos están organizados, con las pilas puestas y preparando todo para que una de las actividades más hermosas dentro de nuestra vida scout sea realizada con creces: El Servicio.
En este caso, el servicio que brindan esos adolescentes de 15 y 17 años a los peregrinos que marchan hacia lujan.
Esto me lleva a reflexionar sobre cual es el motor de este despliegue de solidaridad de parte de estos chicos. Entonces recuerdo nuevamente a aquellas almas que partieron de este mundo a esos tiernos 15 años, solo por demostrar ese mismo entusiasmo por cambiar las cosas que muestran estos niños de 15 años, que cambian su salida a bailar o a escuchar a una banda, por poner el hombro a miles de personas que los necesitan para llegar a Lujan.
Es por esto, que al ver esos mismos corazones de los adolescentes que murieron en aquella noche trágica, representados en estos Caminantes y Rovers que ofrecen todo, sin esperara nada a cambio, es que me atrevo a decir que por mas planes tan bien armados que hayan tenido los militares para exterminar a la generación pensante y con valores que vivía en esa Argentina de fines de los 70, por mas estrategias para aterrorizar a sus padres y secuestrar a sus hijos, por mas esfuerzos que hayan hecho, me alegro al decirles que no han triunfado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

María Clara Schetini, una de las pibas de la triste noche de los lápices, fue Guía en el grupo de la "Pequeña Obra" de Bahía Blanca, y fundadora de la agrupación Guía de las Parroquia Ntra Sra del Carmen de Bahía Blanca. Se marchó a La Plata porque como muchos de su generación ya estaban siendo perseguidos, al poco tiempo desapareció.
Buho Terco