Hoy 16 de junio, las cientos de almas que murieron aquella terrorífica tarde de 1955, nos invitan a levantar los párpados de la historia que Mitre y sus secuaces nos han querido enseñar, y así poder ver que la barbarie a la que refería Sarmiento en su Facundo, no era mas que la que el mismo profesaba, apoyando las mal llamadas conquistas del desierto o simple matanza de indios, digo yo. Y esa misma barbarie cobro forma de bomba y de bala de 50 mm para caer sobre aquella plaza de mayo, dirigidas por los 3 fantasmas del Apocalipsis argentino: Los militares, la iglesia y la oligarquía.
Vidas tan humanas como inocentes se comenzaron a perder ese día, ya que ese primer gran bombardeo después de la 2da. Guerra Mundial, solo fue el inicio, que les dio coraje a estos 3 fantasmas para calar duro en los huesos de los argentinos, hasta llegar a arrebatarnos a 30 millares de hermanos.
Ese día, los macabros lideres militares ensuciaron la memoria de los queridos Catalina, que tan bien habían cazado submarinos nazis en la batalla del atlántico, borraron la imagen heroica de los Avro Lincoln que bombardeaban Berlín, y justificaron por única vez el uso de los bellos Gloster Meteor, que algún genio ingles ideo para librarlos de las V1, y que aquí en nuestra plaza de mayo, solo los libro del pudor y la vergüenza de mirar a la cara a esos hermanos argentino, a la hora de matarlos.
Por eso no debemos olvidarnos que aquel 16 de junio, ocurrió un acto terrorista. Y recordarlo como eso, lo que fue. A la par de las bombas de la Embajada de Israel y de la AMIA.
Ni peronistas ni antiperoniastas, argentinos que no quieran a los vende patria de siempre, rifando el culo del país, por un dólar mas en el bolsillo.
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